Kreios Space llevará su propulsión eléctrica de respiración de aire a la órbita más baja jamás explorada
Tecnología
Imagina un satélite que, en lugar de transportar su propio propulsor, respira el aire ultrarrarefacto del espacio para generar empuje. No es ciencia ficción: es la tecnología que la startup española Kreios Space está a punto de demostrar en el entorno más hostil y prometedor de la industria espacial actual, la órbita terrestre muy baja, conocida por sus siglas en inglés como VLEO (Very Low Earth Orbit). El pasado 4 de agosto, la compañía anunció sus planes para llevar a cabo la primera demostración en órbita de su sistema de propulsión eléctrica de respiración de aire (Air-Breathing Electric Propulsion, ABEP), un hito que podría redefinir el futuro de los satélites de pequeño tamaño.
Una tecnología que respira donde casi no hay nada
La propulsión eléctrica de respiración de aire es una de las apuestas tecnológicas más ambiciosas del sector espacial emergente. En la órbita terrestre muy baja, la atmósfera no ha desaparecido del todo: persisten trazas de moléculas gaseosas que, para la mayoría de las misiones, suponen un problema en forma de resistencia aerodinámica. Kreios Space ha dado la vuelta a esta limitación y la ha convertido en una oportunidad: su sistema ABEP captura esas partículas residuales y las utiliza como propelente, eliminando así la necesidad de almacenar a bordo grandes cantidades de combustible.
Las implicaciones son enormes. Los satélites actuales que operan a altitudes muy bajas deben compensar continuamente la resistencia atmosférica consumiendo propelente propio, lo que limita drásticamente su vida útil. Un sistema que se alimenta directamente del entorno orbital podría, en teoría, mantener la altitud indefinidamente mientras disponga de energía eléctrica, abriendo la puerta a constelaciones de satélites de observación de la Tierra con resoluciones sin precedentes y a plataformas de telecomunicaciones de bajísima latencia.
El vehículo: un bus de NanoAvionics fabricado por Kongsberg
Para esta misión de demostración, Kreios Space ha elegido un bus de satélite de NanoAvionics, la plataforma de pequeños satélites perteneciente al grupo noruego Kongsberg. La elección no es casual: los buses de NanoAvionics se han consolidado como una de las plataformas más versátiles y fiables del mercado de los smallsats, con un historial de misiones que los convierte en un soporte sólido para validar tecnologías de propulsión innovadoras.
Según informó SpaceNews, la misión constituirá la primera demostración en VLEO del sistema ABEP desarrollado por la startup española. Se trata de un paso fundamental en el proceso de maduración tecnológica: pasar del laboratorio y las simulaciones a las condiciones reales del espacio, donde las variables físicas —densidad atmosférica residual, temperatura, radiación— no pueden reproducirse completamente en tierra.
La combinación de una tecnología propulsiva radicalmente nueva con una plataforma de nanosatélite probada es una estrategia habitual en el sector para minimizar riesgos: se introduce la variable innovadora —el sistema ABEP— en un entorno de satélite conocido y estable, de modo que cualquier anomalía pueda atribuirse e investigarse con mayor precisión.
Kreios Space, la apuesta española por la frontera orbital más baja
El anuncio de Kreios Space coloca a España en el mapa de las tecnologías de propulsión espacial de vanguardia. La startup se une así a un reducido grupo de actores globales que están explorando activamente la VLEO como el próximo gran horizonte de la industria satelital. Esta franja orbital, situada por debajo de los niveles habituales de operación de la mayoría de los satélites comerciales, ofrece ventajas únicas: mayor proximidad a la superficie terrestre para sensores e instrumentos, menor latencia en comunicaciones y la posibilidad de operar con menor potencia de transmisión.
Sin embargo, la VLEO también plantea desafíos físicos formidables. La resistencia aerodinámica residual es continua y significativa; sin un sistema de compensación activo y eficiente, cualquier satélite perdería altitud rápidamente y reentaría en la atmósfera en cuestión de días o semanas. Precisamente aquí reside el valor estratégico del sistema ABEP de Kreios Space: convertir el principal obstáculo de esta órbita —la presencia de gas residual— en el combustible que permite mantenerla.
La misión de demostración que la compañía ha anunciado no busca únicamente validar el principio físico en órbita, sino también recopilar datos operacionales reales sobre el rendimiento del sistema en las condiciones concretas de la VLEO. Esos datos serán esenciales para el desarrollo de versiones futuras del propulsor y para atraer la atención de operadores de satélites, agencias espaciales e inversores interesados en explotar esta franja orbital todavía virgen para la mayoría de los actores comerciales.
Un hito para la propulsión espacial europea
El proyecto de Kreios Space se enmarca en un momento de efervescencia para el ecosistema espacial europeo, donde un número creciente de startups está desafiando a los actores establecidos con propuestas tecnológicas disruptivas. La propulsión de respiración de aire ha sido estudiada durante años en entornos académicos y por agencias como la ESA, pero llevarla desde el concepto hasta una demostración real en órbita supone un salto cualitativo que pocas empresas han logrado dar.
La elección de un bus de NanoAvionics —Kongsberg— como plataforma para esta demostración también subraya la creciente integración del ecosistema espacial europeo, donde startups de diferentes países combinan sus capacidades para acometer misiones que ninguna podría afrontar en solitario con la misma eficiencia. Para la industria espacial en habla hispana, el avance de Kreios Space representa además un motivo de orgullo y una señal inequívoca de que el talento y la ambición tecnológica española están ya operando en la primera línea de la exploración orbital.
Redacción VostokSpace
Fuente: spacenews.com