Tal día como hoy: El despegue histórico del Skylab, la primera estación espacial estadounidense (23 de mayo)

Astronomía

Tal día como hoy, 23 de mayo de 1973, Estados Unidos escribía uno de los capítulos más ambiciosos de su historia espacial. Desde el mítico Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, el mismo que había visto partir las misiones Apollo hacia la Luna, un gigantesco cohete Saturno V rugía por última vez en su configuración completa, llevando consigo el sueño americano de una estación espacial permanente: el Skylab.

La ironía del destino quiso que esta misión histórica comenzase con una crisis. Durante el ascenso, las vibraciones arrancaron el escudo térmico meteoroide de la estación y dañaron uno de los paneles solares principales, dejando al Skylab en una situación crítica antes incluso de alcanzar la órbita. Lo que debía ser un triunfo se convertía en una carrera contrarreloj para salvar la misión.

Una estación espacial nacida de la reconversión

El Skylab no era sino el tercer estadio de un Saturno V magistralmente reconvertido en laboratorio orbital. Con 76 metros de longitud y 77 toneladas de masa, se convirtió instantáneamente en la estructura más grande jamás puesta en órbita hasta ese momento. Sus dimensiones eran tan impresionantes que los astronauts podían literalmente flotar de una punta a otra de su interior.

La estación albergaba laboratorios para experimentos científicos, telescopios solares, sistemas de soporte vital y amplios espacios habitables que permitirían a las tripulaciones permanecer en el espacio durante meses. Era la antesala de lo que décadas después serían las estaciones espaciales permanentes.

El legado de una misión casi perdida

Aquel 23 de mayo de 1973 marcó el inicio de una nueva era. A pesar de los problemas iniciales, que fueron ingeniosamente solucionados por las tripulaciones posteriores, el Skylab operó durante seis años y acogió a tres expediciones tripuladas entre 1973 y 1974. Los astronautas estadounidenses batieron récords de permanencia en el espacio y realizaron miles de experimentos que sentarían las bases de la investigación espacial moderna.

Desde aquella mañana de mayo, la humanidad no ha dejado de mirar hacia las estrellas con la certeza de que podemos construir nuestro hogar entre ellas. El Skylab fue el primer paso firme hacia la Estación Espacial Internacional y los futuros asentamientos lunares y marcianos que hoy diseñamos.