Tal día como hoy: el primer satélite europeo alcanza Marte (9 de mayo)
Astronomía
Tal día como hoy, 9 de mayo de 2003, la sonda europea Mars Express despegaba desde el cosmódromo de Baikonur a bordo de un cohete ruso Soyuz-Fregat, marcando el inicio de la primera misión europea independiente hacia el Planeta Rojo. Era un momento histórico que confirmaba la mayoría de edad de la Agencia Espacial Europea (ESA) en la exploración planetaria.
Una misión de redención europea
Mars Express nacía de las cenizas de una anterior colaboración fallida con Rusia. La ESA había diseñado originalmente esta misión para acompañar a la malograda Mars 96, pero el fracaso de aquella misión soviética obligó a los europeos a tomar las riendas por completo. El nombre "Express" no era casual: la nave se diseñó con tecnología probada y un presupuesto ajustado de 300 millones de euros, utilizando componentes de otras misiones exitosas como Rosetta.
La sonda viajaba acompañada del aterrizador británico Beagle 2, bautizado en honor al barco de Darwin. Este pequeño robot, del tamaño de un neumático de automóvil, portaba instrumentos para buscar signos de vida microbiana en la superficie marciana. Su diseño compacto y sus paneles solares desplegables lo convertían en una joya de la ingeniería europea.
Un legado que perdura
Aunque Beagle 2 se perdió tras el aterrizaje (fue encontrado intacto años después por satélites estadounidenses), Mars Express se convirtió en una de las misiones más exitosas de la ESA. Durante más de dos décadas ha cartografiado Marte con detalle sin precedentes, descubriendo evidencias de agua líquida antigua y detectando metano en la atmósfera marciana.
Aquel 9 de mayo de 2003 no solo marcó el despegue de una sonda, sino el nacimiento de Europa como potencia en la exploración planetaria. Hoy, cuando contemplamos las imágenes que Mars Express sigue enviando, recordamos que los sueños europeos también pueden alcanzar otros mundos.